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Parque de la Independencia


El Parque de la Independencia (1907-1910) es el parque más antiguo de Bogotá, el segundo luego del desaparecido Parque del Centenario (1883) y uno de los espacios públicos más representativos debido a la importancia que tuvo para el desarrollo urbano y la historia de la ciudad.

Este parque resultó ser toda una innovación para la ciudad ya que durante la Colonia y el siglo XIX el espacio público se limitaba a calles, plazas y plazuelas. Un primer intento de dotar a la ciudad con estos elementos se dio a partir de la trasformación de las principales plazas de Bogotá en parques, obstaculizando las funciones para las cuales ellas fueron creadas, la de ser espacios de múltiples encuentros comerciales, políticos o culturales; un segundo intento se dio con la creación del Parque del Centenario en 1883, construido para conmemorar el natalicio de Bolívar pero que por desgracia desapareció por completo hacia los años cincuenta del siglo XX. Así que la introducción del parque como tal resultaba toda una innovación puesto que fue un espacio público exclusivamente destinado para la recreación y la contemplación.

El Parque fue construido en el sector de San Diego, uno de los lugares de mayor desarrollo urbano que fue durante cuatrocientos años el límite norte del casco antiguo de la ciudad. Allí se ubicaba al costado oriental de la calle séptima el llamado Bosque de San Diego, que posteriormente se pasó a llamar Bosque Hermanos Reyes, lugar donde se realizaron la exposiciones nacionales de 1907 y 1910 a partir de las cuales se fue configurando el Parque de la Independencia.

Estas exposiciones impulsadas por el gobierno de Rafael Reyes tuvieron como objetivo por un lado mostrar el alcance del progreso del país durante cien años de vida independiente y por otro que el país había logrado superar los aciagos acontecimientos de la Guerra de los Mil Días y la pérdida del Canal de Panamá.

Ambas exposiciones influyeron en la configuración que actualmente tiene el parque, en especial la Exposición Agrícola e Industrial de 1910. Esta exposición fue uno de los eventos organizados para celebrar el Centenario de la Independencia de Colombia. Se inauguró el 23 de julio con la apertura de los pabellones de Bellas Artes, de la Máquinas, de la Industria y Egipcio; los quioscos Japonés, de la Música y de la Luz; un monumento ecuestre a Bolívar y otro a los Héroes Ignotos; además la exposición contaba con una fuente de agua luminosa, jardines y otros interesantes equipamientos.

Por desgracia, de toda la infraestructura que se montó poco quedó. Los pabellones fueron demolidos debido al carácter efímero de la Exposición, excepto el Quiosco de la Luz, y los monumentos se trasladaron a otros espacios de la ciudad. La construcción del viaducto de la 26 y los llamados “huecos de Mazuera” durante la alcaldía de Fernando Mazuera le suprimieron una gran parte al parque y dejaron a la Biblioteca Nacional aislada; además arrasaron con el estanque y fue borrado para siempre del paisaje de la ciudad el Parque del Centenario. Pero así como fueron eliminados los pabellones al interior del parque surgieron otros “recintos de cultura” en su anillo externo. Surgieron entre otros la Biblioteca Nacional y la Plaza de Toros en los treinta, el Planetario Distrital en los sesenta junto con las Torres del Parque y el Museo de Arte Moderno de Bogotá en los setenta.

Hoy por hoy la memoria del Parque de la Independencia vuelve a tomar importancia en el marco de la celebración del Bicentenario. Por un lado se desea destacar la importancia que tiene como símbolo y lugar de la exposición que se celebró en 1910, y por otro, con el proyecto del Parque del Bicentenario se desea recuperar el espacio público perdido, es decir volver a traer de las entrañas de la tierra y el olvido al parque, recuperación que señalaría que sí puede haber una concertación entre la memoria, el progreso y el patrimonio de la ciudad.