
Son 3 publicaciones que no pueden faltar en su colección y que reflejan el valor del patrimonio capitalino.
José María Montoya Valenzuela: Retrospectiva, Agua-fuentes en Bogotá y Gustavo Arcila Uribe. Armonía plástica de un pensamiento, son las 3 nuevas publicaciones que lanzó en el 2011 el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC).
El primero, José María Montoya Valenzuela: Retrospectiva, narra la obra de este destacado arquitecto y pionero de la denominada “primera modernidad”, enmarcada en la disciplina de la arquitectura y la ingeniería en la ciudad, que se constituye hoy en un importante legado patrimonial y un referente arquitectónico y estético para Bogotá.
Entre las obras más destacadas del arquitecto José María Montoya Valenzuela se encuentran el Seminario Mayor, el Matadero y edificaciones sobresalientes del Colegio La Enseñanza.
Por su parte, como un tributo al matrimonio inseparable entre esculturas, obras de arte y fuentes hídricas, se dio vida al libro Agua-Fuente en Bogotá, en el que se reconstruye la historia de monumentos como el erigido a Rafael Uribe Uribe en el Parque Nacional, La Rebeca, entre otros, así como a los ya olvidados, pero que en su momento hicieron parte de la ciudad.
Este trabajo resultó de la investigación realizada por Clara Inés Ángel, ganadora del concurso ‘La ciudad, patrimonio de todos’, de la convocatoria Ciudad y Patrimonio, consolidándose como una oportunidad única para fomentar en la ciudadanía el aprecio por lo escultórico en entornos hídricos.
Para finalizar, Gustavo Arcila Uribe. Armonía plástica de un pensamiento, es un detallado repaso a la obra de este artista nacido en 1895 en Rionegro (Antioquia) y que falleció en Bogotá en 1963, considerado uno de los escultores de mayor trascendencia y reconocimiento del siglo XX en Latinoamérica.
Arcila Uribe, como reflejo de la humanidad que lo caracterizó, logró mover las fibras de las personas: sus creaciones materiales, desde sus primeras producciones, como el óleo que pintó del poeta mexicano Carlos Pellicer, o sus internacionalmente aclamadas obras El interrogante, en mármol, o El solitario, son alegorías artísticas que se internan en rincones de difícil acceso en los espectadores.
Con esta serie de publicaciones el Instituto rindió un homenaje al patrimonio material, inmaterial y natural de Bogotá, fortaleciendo uno de sus principales objetivos, la divulgación.


